David Prats: «Cuando cultura y empresa se acercan, gana todo el mundo»
Borges International Group se ha sumado al Consejo de Mecenazgo de la Fundación Cataluña Cultura, una decisión que la empresa entiende como una manera de «volver a la sociedad una parte del que hemos recibido». Con motivo de esta incorporación, hemos hablado con David Prats, presidente ejecutivo de la compañía, sobre la relación entre empresa y cultura, el vínculo de la compañía con el territorio y proyectos como Mas de Colom – Casa Borges. Con esta incorporación, el Consejo de Mecenazgo llega a las 36 emprendidas miembros, hecho que evidencia el interés creciente del tejido empresarial para fortalecer los vínculos con el sector cultural.
-¿Qué ha motivado Borges a incorporarse al Consejo de Mecenazgo de la Fundació Catalunya Cultura?
A Borges hemos crecido mucho a lo largo de los años en todo el mundo, pero continuamos teniendo muy presente de donde venimos. Somos una empresa vinculada en una tierra, a unas familias, a una manera de trabajar y también en una cultura que forma parte de nuestra identidad.
Incorporarnos al Consejo de Mecenazgo es dar un paso más y, en cierto modo, es una forma de volver a la sociedad una parte del que hemos recibido. Nos permite sumarnos a un proyecto que trabaja para que la cultura tenga más apoyo, más continuidad y más presencia en la vida de las personas.
Este compromiso no es nuevo para nosotros. Hace años que colaboramos con iniciativas culturales y que intentamos integrar este apoyo dentro de la manera como entendemos nuestra responsabilidad como empresa. De hecho, contamos con el Sello IMPULSA CULTURA de la Fundació Catalunya Cultura y, el 2025, recibimos el premio EMPRESA CULTURA. Son reconocimientos que valoramos mucho porque ponen de relieve una manera de hacer que forma parte de Borges desde hace tiempo.
-¿Qué valores compartís con la Fundación y que esperáis aportar desde el Consejo?
Con la Fundación compartimos una idea muy importante: la cultura es esencial. No solo porque nos hace disfrutar, sino porque nos ayuda a entender quién somos como sociedad y como nos relacionamos los unos con los otros.
Como empresa arraigada en el territorio, la cultura también es una parte imprescindible de nuestro ADN. Explica al mundo quién somos, de donde venimos y hacia donde queremos ir; y nos ayuda a convivir, a aprender y a mirar el futuro con más criterio.
También coincidimos en la voluntad de la Fundación de acercar el mundo de la empresa y el mundo cultural, que a menudo han ido por caminos separados, pero que es imprescindible que estén conectados, puesto que tienen mucho a aportarse mutuamente.
-Si de aquí a cinco años hiciéramos balance de esta colaboración, ¿qué os gustaría haber conseguido conjuntamente con la Fundación?
Nos gustaría que, de aquí a cinco años, pudiéramos hablar de proyectos que hoy quizás todavía son solo una idea y que, gracias a esta colaboración, han podido crecer y llegar a más gente. También nos gustaría que hubiéramos ayudado a hacer más natural la relación entre empresa y cultura. Que más emprendidas vieran que implicarse en cultura no es solo hacer un patrocinio, sino participar en una iniciativa que deja huella en nuestra identidad como compañía y en la sociedad que nos rodea.
Si en este tiempo hemos contribuido a dar continuidad al talento, a crear alianzas estables y a acercar la cultura a nuevos públicos, ya será un muy buen balance. Pero, sobre todo, nos gustaría que la colaboración hubiera estado útil para el sector cultural. Que las entidades y los creadores sintieran que han encontrado en las empresas no solo apoyo económico, sino también confianza, complicidad y ganas de construir unidos.

Borges recibió el premio EMPRESA CULTURA a la gran empresa el 2025
-¿Qué papel creéis que tienen que tener las empresas en el fomento de la cultura y el talento?
Las empresas no podemos vivir al margen del que pasa a nuestro alrededor. Formamos parte de la sociedad y, por lo tanto, también tenemos una responsabilidad en aquello que la hace crecer. En el caso de la cultura, podemos ayudar de muchas maneras: dando visibilidad a proyectos, facilitando contactos, aportando recursos o simplemente ofreciendo estabilidad para que las iniciativas no dependan siempre del corto plazo. Eso sí, siempre con respeto por el sector cultural y por su libertad. No se trata de decirle qué tiene que hacer, sino de acompañarlo para que pueda hacerlo mejor.
-¿Cómo se integra el apoyo a la cultura dentro de la estrategia de Borges?
A Borges lo vivimos de una manera bastante natural. Nuestra actividad está muy relacionada con la tierra, con el paisaje y con una manera mediterránea de entender la alimentación y la vida. Por eso, cuando hablamos de cultura, no pensamos solo en actividades o acontecimientos, sino en todo aquello que nos conecta con unos orígenes, con unas tradiciones y con una manera de relacionarnos con el entorno.
El apoyo a la cultura encaja con nuestra Responsabilidad Social Corporativa porque nos permite cuidar este vínculo y compartirlo. Nos ayuda a explicar quién somos de una manera más próxima, a preservar memoria y a contribuir en la vida cultural del territorio. No lo vemos como una acción aislada, sino como una parte más de la manera como queremos estar presentes en la sociedad: con compromiso y continuidad.

Mas de Colom, una apuesta clara de la compañía para poner en valor el patrimonio y la cultura
-¿Qué proyecto o iniciativa cultural impulsada por vuestra empresa destacaríais?
Destacaría Mas de Colom – Casa Borges, porque es un proyecto que nos hace especial ilusión y que explica muy bien esta manera de entender nuestro compromiso con la cultura y el territorio. No es solo un espacio de marca, sino un lugar con historia que hemos querido recuperar, abrir y compartir. Hablamos de un entorno agrario de setenta mil metros cuadrados, con almendros, pistachos, olivos y nogales, y con un valor patrimonial y paisajístico muy importante. Para nosotros, es una manera de explicar Borges desde sus orígenes, pero también desde la sostenibilidad, la biodiversidad y la vida en el territorio.
Alrededor de Mas de Colom – Casa Borges han ido pasando muchas cosas. Hemos impulsado y acogido espectáculos gastronómicos, música vive, recreaciones históricas relacionadas con el pasado monástico cisterciense y con la etapa en que lo Mas fue antiguo hospital militar, experiencias inmersivas sobre la floración de los almendros y visitas guiadas que combinan patrimonio, natura, alimentación saludable y tradiciones locales.
También hemos colaborado con asociaciones culturales y empresas del sector para dar forma a una programación propia y diversa. En este recorrido, Mas de Colom – Casa Borges ha acogido iniciativas como el Paupaterres, un festival de verano intergeneracional con música, gastronomía, artesanía y actividades familiares; colaboraciones con FiraTàrrega; y propuestas especiales como “1964. El origen de un estilo”, una jornada que vinculaba el nacimiento de la marca Borges tal como la conocemos hoy con la música de los años sesenta y la participación de Los Sírex.

Actividad cultural a Mas de Colom
-¿Cómo creéis que se puede beneficiar la sociedad —y también las empresas— de una relación más estrecha entre cultura y empresa?
Cuando cultura y empresa se acercan, gana todo el mundo. La sociedad gana porque hay más oportunidades de acceder a actividades culturales, más apoyo para el talento y más espacios de encuentro. Y las empresas también ganamos, porque la cultura nos ayuda a mirar más allá del día a día, a conectar mejor con las personas y a entender cuál es nuestro papel dentro de la sociedad. Nos recuerda que una empresa no solo vende productos o servicios, sino que también forma parte de una comunidad.
-¿Qué mensaje enviaríais a las empresas que todavía no se han implicado en este compromiso con la cultura?
Les diría que se acerquen sin pensar que hay que empezar con un gran proyecto o con una gran inversión. A veces, el más importante es escuchar, entender una necesidad concreta y ver de qué manera puedes ayudar. Cada empresa, grande o pequeña, puede encontrar su lugar.
Implicarse en cultura es una manera muy directa de reforzar el vínculo con la comunidad, de dejar una impronta positiva y de participar en proyectos que a menudo tienen un impacto que va mucho más allá del momento en que pasan.
-¿Qué motivos daríais al sector empresarial porque se sume a la Fundación?
Les diría que la Fundación es un muy buen punto de partida. Muchas empresas tienen ganas de implicarse en la cultura, pero no siempre saben por donde empezar, con quién hablar o como hacerlo de una manera útil. La Fundación ayuda precisamente en esto: conecta empresas y proyectos, acompaña el proceso y mujer un marco de confianza.
Sumarse permite aprender otras experiencias, crear alianzas y multiplicar el impacto de que cada cual podría hacer por su cuenta. Y, sobre todo, permite formar parte de un compromiso compartido para que la cultura tenga más bastante, más presencia y más futuro.