“Se tendría que hacer ver a las empresas que el mecenazgo no es un gasto, sino una inversión”
En esta entrevista, Lluís Bassat, padrino del Programa IMPULSA CULTURA 2026, publicista de referencia y una de las figuras más destacadas de la comunicación y la creatividad en Cataluña, reflexiona sobre la importancia de hacer viable el talento cultural y convertirlo en proyectos sostenibles. Desde su amplia experiencia profesional y su compromiso con el fomento del arte y la cultura, pone en valor la necesidad de comunicar bien las ideas, perseverar en la investigación de apoyos y entender el mecenazgo como una inversión clave para el desarrollo cultural. Una mirada inspiradora sobre cómo conectar creatividad, estrategia e impacto dentro del ecosistema cultural actual.
-¿Qué ha significado para usted ejercer como padrino de la nueva edición del Programa?
Un gran honor y una gran responsabilidad. Preparé la presentación concienzudamente porque quería motivar e ilusionar a todos los candidatos, con el objetivo de que confíen en su propuesta, la defiendan lo mejor posible y se animen a aprovechar al máximo la oportunidad que representa formar parte del Programa IMPULSA.
-¿En el acto de apertura comentó que no puede haber cultura sostenible sin la capacidad de hacerla viable. ¿Podría profundizar un poco en esta idea?
Sí. Van Gogh fue un extraordinario pintor y vendió un solo cuadro en su vida.
Picasso también fue un extraordinario pintor y, además, tenía la capacidad de hacer rentable su talento. Se supo rodear de los marchantes y los galeristas adecuados y prácticamente vendió todo lo que produjo, creo que alrededor de 20.000 cuadros, cifra extraordinaria porque un artista normal hace alrededor de 3.000 cuadros en su vida.
-También destacó que, para que el talento sea viable, los proyectos culturales tienen que saber comunicar el que hacen y ponerlo en valor. ¿Qué tres recomendaciones prácticas daría para que lo hagan de manera efectiva?
La primera, que sean capaces de explicar su proyecto en un pitch de ascensor (qué soy, qué tengo y qué necesito de ti). En segundo lugar, que sean capaces de hacer llegar esta presentación a todos los posibles patrocinadores usando, por ejemplo, las redes sociales. Y, finalmente, que hagan un seguimiento verbal a los posibles patrocinadores que hayan mostrado interés en su proyecto.

-¿Qué consejo daría a los proyectos participantes para que aprovechen al máximo la experiencia del Programa?
Que sigan estos tres consejos con perseverancia. Porque lo que no se consigue un día, se puede conseguir al día siguiente o al mes siguiente. Y que se dejen asesorar por los consejeros del Programa IMPULSA CULTURA, que son expertos en la materia.
-¿Qué papel cree que tienen que jugar las empresas y el mecenazgo en el impulso y la sostenibilidad de la cultura?
Se tendría que hacer ver a las empresas que el mecenazgo no es un gasto, sino una inversión. Y trabajar en esta línea. También habría que incorporar en la percepción del público que aquellas empresas que apuestan por la cultura, más allá de su ámbito estrictamente profesional, proyectan una imagen de prestigio y valor añadido.
-¿Cómo definiría la creatividad?
Hacer las cosas de forma diferente y mejor de como se han hecho hasta ahora.
-Para aquellas personas que no conozcan la Fundación Bassat, ¿nos podría explicar brevemente cuál es su misión?
Nuestra Fundación tiene como misión principal el fomento del arte contemporáneo catalán, concentrado en las obras que atesoramos en la Colección Bassat, y en la promoción de los artistas que la conforman. Queremos acercar el arte al público, con exposiciones regulares en la Nave Gaudí de Mataró o con exposiciones puntuales en otras ciudades nacionales e internacionales. En segundo lugar, en la Fundación Bassat desarrollamos proyectos que fomentan la creatividad y promueven la excelencia en la comunicación, ofreciendo, ya sea ofreciendo asesoramiento a empresas e instituciones, como impartiendo clases y realizando conferencias.
Paralelamente, mantenemos una línea de compromiso social vinculada al apoyo a iniciativas solidarias, gestionada por la familia de forma privada.
-Usted formó parte del grupo de impulsores de la Fundación Cataluña Cultura en 2014. ¿Cómo ve la evolución que ha tenido?
Sigo de cerca la evolución de la Fundación a través de mi hija Yolanda, que continúa muy involucrada. Os tengo que felicitar porque habéis pasado de ser una incipiente iniciativa empresarial a ser una plataforma de referencia en el mundo de la cultura en Cataluña, con iniciativas tan valiosas como la creación del Sello IMPULSA CULTURA o el mismo Programa IMPULSA, del que este año soy, gustosamente, el padrino. Y, por supuesto, ha sido más que loable vuestro trabajo incansable para sacar adelante la reforma de la Ley de Mecenazgo a nivel estatal.